Guía de rooftops · Gran Canaria · Actualizado septiembre 2026 · Verificado con fuentes oficiales
Hay azoteas que nacen con el hotel y azoteas que llegan después. El Alis Rooftop & Cocktail Bar pertenece al primer grupo: corona el Santa Catalina, a Royal Hideaway Hotel, el gran icono señorial de Las Palmas de Gran Canaria, en pleno Parque Doramas. Subir aquí no es entrar en un bar de moda; es asomarse a la ciudad desde su hotel más histórico, con piscina en lo alto, coctelía de autor y una panorámica que abarca Ciudad Jardín, el puerto y el Atlántico.
Sandbeds Verdict
El Alis juega en una liga aparte dentro de Las Palmas porque no compite solo por las vistas: compite por el marco. Está sobre el hotel que ha alojado a la ciudad durante casi un siglo, reformado como 5 estrellas Gran Lujo, y esa herencia se nota en el servicio, en el diseño y en la sensación de estar en un sitio serio. La azotea suma piscina, tumbonas y una barra que trabaja el cóctel con producto de nivel.
Elígelo si buscas la experiencia de rooftop más señorial de la capital: una copa bien hecha, piscina en alto y vistas de 360º sin renunciar al servicio de un cinco estrellas. Ideal para una ocasión especial, una cita elegante o rematar un día de ciudad por todo lo alto.
Piénsatelo si lo tuyo es la fiesta ruidosa y la pista de baile: el Alis es sofisticado y reposado, no un club. Tampoco es el plan más barato de la ciudad; aquí pagas el entorno y el nivel.
El hotel Santa Catalina es, probablemente, el edificio con más historia hotelera de Gran Canaria: inaugurado en 1890 y reconstruido en su icónica silueta colonial, ha sido durante décadas el hotel de referencia de Las Palmas. Su conversión en Royal Hideaway (la marca de gran lujo de Barceló) añadió una azotea que el edificio nunca había explotado: el Alis. El nombre juega con la idea de altura y ligereza, y el espacio responde — piscina, hamacas, barra central y un perímetro pensado para mirar la ciudad. Es el contrapunto contemporáneo a un hotel clásico: arriba, la Gran Canaria de hoy; abajo, la de siempre.
La azotea se disfruta en dos tiempos. De día, funciona como club de piscina tranquilo: baño, hamaca, un almuerzo ligero y cóctel bajo el sol suave del Atlántico, con Parque Doramas verdeando a los pies. Al caer la tarde, cambia de piel: la luz se vuelve dorada sobre los tejados de Ciudad Jardín, la barra acelera y el ambiente se convierte en el de un cocktail bar de altura, ideal para empezar la noche. El público es una mezcla de huéspedes internacionales del hotel, parejas locales que celebran algo y viajeros que saben que este es el rooftop más elegante de la capital. No hay estridencias: aquí se viene a conversar y a mirar.
Desde la azotea la vista se despliega en abanico. En primer término, el verde de Parque Doramas y los tejados señoriales de Ciudad Jardín, el barrio más elegante de Las Palmas; más allá, la ciudad se estira hacia el puerto de La Luz y la línea del Atlántico cierra el horizonte. No es una vista de playa ni de casco antiguo: es una panorámica urbana y marítima, la de la capital vista desde su hotel histórico. Al atardecer, la luz baja de lado y enciende las fachadas — el mejor momento para subir.
La propuesta de la azotea es de picoteo premium y snacks pensados para acompañar la copa — no es el restaurante gastronómico del hotel (esa es otra planta), sino su terraza social. Para una comida más formal, el Santa Catalina cuenta con su oferta de restauración propia a nivel de calle. En el Alis, el plan es cóctel y bocado ligero con vistas: la cocina está al servicio de la experiencia de azotea, no al revés. Cartas y horarios de cocina conviene confirmarlos al reservar, ya que varían por temporada.
La coctelía es el verdadero motor del Alis. La barra trabaja creaciones de autor y clásicos bien ejecutados, con un guiño al producto canario — ron, plátano, aromas locales — en algunas de sus creaciones de temporada. Es una carta pensada para el atardecer y la sobremesa larga, con champagne y vinos con peso propio. El servicio, a la altura de un 5*GL, es una parte importante de la experiencia: aquí el cóctel se sirve con tiempo, no con prisa.
Sí. A diferencia de la mayoría de rooftops de Las Palmas, el Alis sí tiene piscina en la azotea, lo que lo convierte también en un plan de día. El acceso a la zona de piscina para clientes no alojados puede estar sujeto a condiciones, aforo o consumo mínimo según el día; conviene preguntarlo al reservar. Como cocktail bar de tarde-noche, en cambio, la azotea abre a público general con reserva.
No es la opción para quien busca macrodiscoteca, precios de bar de barrio o ambiente de fiesta desatada: el Alis es sofisticación tranquila, no descontrol.
Reserva. Muy recomendable, sobre todo para la franja del atardecer y los fines de semana. Cómo llegar. Está en Ciudad Jardín, junto a Parque Doramas; a un paso de la zona de Alcaravaneras y bien comunicado en taxi. Piscina. Si quieres usarla, confirma condiciones de acceso para no alojados. Dress code. Elegante casual: es un 5*GL, evita el look de playa. Horario. Varía por temporada; confirma la apertura del rooftop al reservar. Presupuesto. Es un rooftop de gama alta; los precios acompañan al entorno.
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Habla con Sandbeds ConciergeDatos verificados con la web oficial del hotel Santa Catalina, a Royal Hideaway Hotel, y el portal oficial de turismo de Gran Canaria (2026). Horarios, cartas y condiciones de acceso a piscina pueden variar por temporada; recomendamos confirmarlos al reservar.
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