El viajero de lujo en 2026 es radicalmente diferente al de hace una decada. Mas informado, mas exigente, mas orientado a la experiencia que al status y cada vez mas consciente del impacto de sus elecciones. Estos son sus habitos y preferencias.
Experiencias sobre objetos
El viajero premium de 2026 gasta mas en experiencias unicas (una cena en Nammos, una semana de charter en las Cicladas, un retiro de wellness en Bali) que en articulos de lujo. El gasto en viajes ha superado al gasto en moda y complementos en todos los segmentos premium.
Destinos con proposito
El destino elegido tiene que tener una historia que contar: gastronomia de autor, cultura autentica, naturaleza protegida, comunidad local. Los destinos que solo ofrecen sol y playa sin mas sustancia han perdido atractivo frente al viajero mas sofisticado.
Menos tiempo, mas calidad
Las vacaciones en 2026 son mas cortas pero mas intensas. El viajero premium hace viajes de 4-7 dias de muy alto nivel en lugar de vacaciones largas de nivel medio. La experiencia perfecta en el menor tiempo posible.
Bienestar integrado
El wellness ya no es el hotel de la persona mayor. En 2026, el viajero premium de 35-50 anos integra el bienestar como parte del viaje de lujo: yoga matutino, spa de tarde, gastronomia saludable, sueno de calidad.
Descubre Sandbeds
La plataforma para el viajero premium de playa: beach clubs, destinos y concierge.
Responses