Sandbeds Editor’s Choice 2026· Best SunsetVer la selección →
Sunset Beach es la respuesta del East End a la Costa Azul: un pequeño hotel-boutique con restaurante mediterráneo a pie de arena en Crescent Beach, en Shelter Island Heights. Creado por el hotelero André Balazs, es un clásico del verano neoyorquino y, probablemente, el lugar con más glamour despreocupado de toda la zona para ver caer el sol sobre la bahía.
No es un beach club de tumbonas y consumo mínimo al uso, sino un restaurante y bar frente al mar con una veintena de habitaciones con vistas al agua. Se llega en ferry —Shelter Island solo es accesible por barco— y esa pequeña travesía forma parte del ritual. El ambiente mezcla el espíritu de Saint-Tropez con la elegancia relajada de los Hamptons.
La propuesta es la de un beach restaurant chic: mesas al aire libre mirando al agua, música, un público cosmopolita que llega de Manhattan y de los Hamptons, y una energía que sube según avanza la tarde. La estética es luminosa y afrancesada, con ese aire de rivièra que ha convertido al local en un icono fotografiado del verano de Nueva York.
La carta es mediterránea con acento francés: marisco, pescado, ensaladas, ostras y una cuidada carta de vinos y rosé. La cocina acompaña la experiencia sin pretender ser el único motivo de la visita: aquí se viene por el conjunto de mesa, vistas y ambiente. La carta y las condiciones varían según la temporada; confírmalo antes de ir.
Su nombre no engaña: la orientación hacia el oeste sobre la bahía regala uno de los atardeceres más celebrados de la costa este. La hora dorada, con copa en mano y los pies casi en la arena, es el momento estrella y conviene reservar mesa con antelación para vivirlo sin prisas.
Shelter Island se encuentra entre el North Fork y el South Fork de Long Island y solo es accesible en ferry desde Greenport o desde North Haven (Sag Harbor). Desde Manhattan, el trayecto combina coche o tren (LIRR) hasta la zona y un corto ferry. Es temporada de verano; fuera de ella la actividad se reduce mucho.
Un hotel-boutique con restaurante y bar mediterráneo a pie de playa en Crescent Beach, Shelter Island, creado por André Balazs. Es un clásico del verano neoyorquino conocido por sus atardeceres.
En temporada alta y para la hora del atardecer es muy recomendable reservar mesa con antelación. Las condiciones varían según la fecha.
Solo en ferry, desde Greenport (North Fork) o North Haven, junto a Sag Harbor (South Fork). Es una pequeña travesía que forma parte de la experiencia.
Opera de forma estacional durante el verano. Fuera de temporada la actividad se reduce; confirma fechas y horarios antes de ir.
Es, ante todo, un beachfront restaurant y hotel con ambiente de beach club. Lo señalamos con honestidad: se viene por la mesa, las vistas y el atardecer más que por un servicio de tumbonas.
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